Con la llegada del nuevo año, la región se prepara para temperaturas que superarán los 30 grados. Ante esta situación, el ministerio de Salud provincial recuerda la importancia de tomar ciertos recaudos para disfrutar de los días calurosos sin riesgos para la salud, como golpes de calor o cuadros de deshidratación.
Si bien el calor puede ser peligroso para la salud de todas las personas, los riesgos aumentan para las infancias, las personas mayores y quienes tienen enfermedades crónicas.
Entre las recomendaciones generales se destacan evitar la exposición prolongada al sol y no exponerse entre las 10 y las 17 (menores de un año de edad no deben ser expuestos al sol en ningún momento), hidratarse constantemente, mantener los ambientes ventilados, permanecer en lugares frescos al aire libre y con sombra, usar ropa ligera, suelta, de colores claros y sombreros o gorras.
También usar protector solar factor 50 durante todo el año, aplicándolo media hora antes de exponerse al sol y volver a aplicarse cada dos horas; y evitar actividades que demanden un esfuerzo físico intenso, especialmente durante el mediodía.
Para prevenir cuadros de deshidratación se recomienda consumir abundante agua segura (dos litros de agua al día), evitar las bebidas alcohólicas y la cafeína, ingerir frutas y verduras bien lavadas, y aumentar la frecuencia de la lactancia en bebés.
El golpe de calor es una condición médica que ocurre cuando el cuerpo no puede regular adecuadamente su temperatura debido a una exposición prolongada al calor extremo. Los síntomas incluyen temperatura corporal elevada, aceleración del pulso, dolor de cabeza, piel enrojecida (sin sudor), y mareos y náuseas.
Ante estos signos se recomienda solicitar ayuda médica, llevar a la persona afectada a un lugar fresco y a la sombra, enfriar su cuerpo con agua para bajar la temperatura, y llamar al 107 en caso de una urgencia o emergencia.
