A lo largo de los años, diversos profesionales y estudios demostraron que la mamografía es el único examen que permite diagnosticar el cáncer en sus primeras etapas. Su realización, de acuerdo con las recomendaciones médicas, permite identificar lesiones de manera precoz, aumenta la probabilidad de curación y favorece la toma de decisiones oportunas sobre el tratamiento.
Cada 19 de octubre se conmemora el día de la sensibilización sobre el cáncer de mama, y en la provincia del Neuquén, esta fecha se enmarca en la campaña “Octubre Rosa”, para visibilizar esta enfermedad y enfocada en concientizar sobre la importancia del diagnóstico oportuno y la detección temprana.
Hablar sobre esta temática es dar lugar a distintas voces. Cada profesional, desde su especialidad, aporta conocimientos claves para comprender el cáncer de mama, su diagnóstico y la importancia de la detección temprana.
Susana Morales, médica mastóloga integrante del Servicio de Ginecología del Hospital Castro Rendón, cuenta que el cáncer de mama es la enfermedad maligna más frecuente en las mujeres a nivel mundial y que la cura depende del tratamiento y el momento en el que se realizó el diagnóstico. En todas las etapas hay posibilidades de tratamiento y cuanto más temprano se detecte más posibilidades de curación hay.
Un dato primordial que la profesional resalta es la importancia de hacerse una mamografía, ya que, “los controles mamarios son fundamentales porque nos permiten detectar la enfermedad en estadios donde todavía no fueron evidentes clínicamente, o sea, todavía no tenemos una lesión palpable. Por eso es importante los chequeos de rutina”.
La regularidad con la que se deben realizar los estudios depende de cada persona y sus factores de riesgo, eso lo determina el profesional. En relación al autoexamen manifestó que es importante que “vos conozcas tu mama”, el conocimiento permite detectar una lesión que aparece como nueva.
Por su parte, Agustina Pedrotti, médica tocoginecóloga del Servicio de tocoginecología del Hospital de Centenario, indicó que este mes “nos parecía muy importante poder dialogar y hablar” porque el cáncer de mama es uno de los más frecuentes que “afecta a todas aquellas personas que tenemos tejido glandular”.
“La mamografía es uno de los mejores métodos para poder ver cualquier tipo de alteración. Es uno de los métodos más sensibles, más específicos y que detecta lesiones de un tamaño muy pequeño que incluso no pueden ser ni palpables”, destacó.
El cáncer de mama cuando se diagnostica en los estadios tempranos, es tratable e incluso curable, y recomiendan realizarse una mamografía al año. Pedrotti explicó que para hacerse el autoexamen mamario, es necesario relajar los brazos, ya sea al costado o poniéndolo detrás de la cabeza, y palpar toda la superficie de la mama, para ver si hay alguna área más dura y también estar atentos a cualquier tipo de cambios en la piel, pezón o secreción.
Desde el sector privado, Fiorella Lancioni, médica especialista en Diagnóstico por Imágenes, jefa del Servicio de Imágenes Mamarias Leben Salud, comentó que “la detección precoz es fundamental, nos permite llegar a tiempo, mejorar las posibilidades del tratamiento y en muchas oportunidades salvar vidas”.
En esta línea, recordó que “cuidar tu salud mamaria también es quererte” y “es necesario conocer nuestro cuerpo a través del autoexamen”. De todas maneras, sugirió que es muy importante no postergar los controles, consultar al médico y realizarse los estudios mamarios: “Llegar a tiempo puede cambiarlo todo”.
La médica tocoginecóloga del Hospital Cutral Co / Plaza Huincul, Ingrid Urdaneta y Florencia González, residente de tocoginecología, informaron que “el cáncer de mama es una enfermedad maligna producida por la reproducción anómala y descontrolada de las células del tejido mamario, estas células forman un conglomerado y forman lo que se llama tumor”.
Recordaron que se puede tratar a través de quimioterapia, radioterapia, cirugía y múltiples técnicas, por lo que es fundamental hacerse la mamografía, ya que es el único estudio capaz de reducir la mortalidad, detecta lesiones milimétricas, incluso antes de que sean palpables. Y mientras antes se detecten estas lesiones, más probabilidad de curación hay.



